Hazte casa de acogida

Las casas de acogida son la herramienta más eficaz para conseguir la adaptación del animal a su nueva vida. Se trata de personas que voluntariamente ofrecen sus hogares para alojar temporalmente a los animales antes de su adopción definitiva.

Nos permite contar con gente experimentada en la tenencia de animales que ayuda a que el animal haga la transición de la calle o de un albergue a una casa o piso con el mejor resultado. Son un pilar muy importante para esos primeros pasos en la educación del animal: aprender a hacer las necesidades fuera de casa (en caso de los perros), coger confianza con nuevas personas y comprender que la vida que le espera mejorará en mucho la que venía padeciendo.

Por otro lado, si nunca has convivido con un animal es la oportunidad de saber lo que es tener un animal en casa antes de asumir su tutela.

Para solicitar ser casa de acogida hemos elaborado un cuestionario pre-casa de acogida para conocer cuáles son tus expectativas y poder ayudarte a escoger el animal que mejor encaje contigo, con tu familia y con tu estilo de vida, para que la acogida y posterior adopción sean un éxito rotundo.

Una vez recibido y valorado el cuestionario, si todo sigue adelante se firmará un contrato como casa de acogida, donde vendrán reflejadas todas las cláusulas que la persona que acoge se compromete a cumplir por el bienestar del animal.

La duración de la acogida depende de ti. Si se trata de animales que están a la espera de formalizar la adopción pero que aún no pueden viajar a su futuro hogar, puedes ofrecer tu casa temporalmente hasta que se lleve a cabo. Si se trata de animales recién operados o enfermos que necesitan tranquilidad y calor hasta su recuperación, puedes acogerlos temporalmente hasta su sanación. Incluso puedes ser casa de acogida de forma indefinida hasta su adopción definitiva.

La responsabilidad que asumes como casa de acogida se basa en cuidar al animal lo mejor posible, proporcionarle el alimento y la asistencia veterinaria que necesite, realizar ejercicio físico suficiente en función de su naturaleza, y en definitiva proporcionarle cariño, tranquilidad y confianza mientras esté bajo tu cuidado.

Debes tener en cuenta, que en ningún momento estará permitido ceder, regalar, vender o criar con el animal acogido, y que la asociación protectora será la titular última del mismo, por todo ello los gastos derivados de su acogida correrán a cargo de la protectora, que realizará las visitas de seguimiento que sean necesarias para asegurar su bienestar y que será quien decida sobre su conveniencia o no de continuar en el hogar de acogida.

Si desea ser casa de acogida, tan solo debes cubrir este cuestionario y nos pondremos en contacto con usted.