Por que BeneCane

NUESTRA MISIÓN

Nos dijeron que ni lo pensáramos, que había demasiadas protectoras de animales. "Eso es que algo no va bien en esta sociedad", pensamos nosotros, "si hay muchas asociaciones protectoras es que hay muchos animales abandonados, demasiado maltrato y falta de empatía hacía los que no son como nosotros". Así que luego pensamos en ese dicho... ¿lo conoces? "Divide y vencerás", y nos liamos la manta a la cabeza y nos lanzamos en esta aventura que no sabemos cómo ni cuándo acabará, pero a la que le vamos a poner todo nuestro empeño y corazón. Así somos, así es la Asociación Protectora de Animales BeneCane, pero... no podemos hacerlo solos, no nos gusta caminar sin compañía ni hablar en singular. Creemos que tú encajas en un "nosotros" y que puedes aportar muchísimo a este proyecto.

"Mucha gente pequeña en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas pueden cambiar el mundo" (con tu permiso Eduardo Galeano).

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NUESTRA HISTORIA

¿Quiénes de vosotros no tenéis pendiente desde hace tiempo realizar un proyecto que os llena? Algo en lo que lleváis tiempo pensando pero que por los motivos que sean no os atrevéis a poner en marcha.  

A nosotros nos pasó igual y en marzo de 2017 decidimos liarnos la manta a la cabeza y formar BeneCane. 

A dos miembros de la asociación se les brindó la oportunidad de ser empleadas en el albergue canino de Langreo que, por aquel entonces, cambiaba de gestor pero que dejaba un gran vacío en la gestión del voluntariado, ya que al no estar regulado por el ayuntamiento no se permitía esa figura. ¿Qué significaba eso? Que todos los voluntarios que hasta entonces invertían parte de su tiempo en mejorar la vida de aquellos perros, no podrían seguir ayudando. 

Decidimos entonces canalizar el voluntariado a través de la asociación para que pudieran seguir subiendo al albergue y comenzamos una doble labor como empleadas y colaboradores al mismo tiempo. 

No os diré que fue fácil, pues a las muchas dificultades que nos encontramos por el camino había que sumarle que se trataba de seres vivos a los que era inevitable amar y por los que nos llevábamos el trabajo a casa, en nuestra mente, preocupándonos continuamente por si estarían bien. 

Esos perros han marcado un antes y un después en nuestra historia y siempre los llevaremos en nuestro corazón. 

Al mismo tiempo, también nos ocupábamos de aquellos gatos que aparecían desamparados y con un grave riesgo de morir en la calle así como de perros de otras partes de Asturias que necesitaban ayuda. 

En agosto cerramos una etapa en el albergue de Langreo y comenzamos otra más personal, más organizada, más intensa, en definitiva, más nuestra. 

El día a día es ajetreado: pide cita en el veterinario, vete a buscar a este perro que toca vacuna, este gato sigue con catarro, una perra tiene que quedar ingresada, no nos queda pienso hay que hacer pedido, organiza el stand para los eventos, pide permiso al ayuntamiento, vete a pagar las facturas… y sobre todo, difunde, difunde, difunde… 

En la asociación hay un pilar básico que hace que todo funcione: las casas de acogida. Sin ellas sería imposible llevar a cabo esta labor. Es por ello que, desde aquí queremos agradecer a nuestra red de casas de acogida que abran las puertas de su hogar de forma desinteresada para poder seguir salvando vidas. 

Desde entonces hasta ahora muchos animales han pasado por nuestras manos y os aseguro que a todos hemos intentado proporcionarles la mejor de las oportunidades.